Cineuá - Tu revista de cine

L’Alternativa 2014 (1) – #Miéville: Raw material

Pensar en Godard es pensar en una figura inabarcable, lejana, encerrada en su castillo suizo, huraño y asocial, un monstruo a todas luces sino fuera porque, como dijo Àngel Quintana en su presentación de la sesión inaugural de la retrospectiva a la obra de Anne-Marie Miéville que ha organizado el festival L’Alternativa, Godard es Dios”. Cuando vi Adieu au langage (íd., Jean-Luc Godard, 2014) en Cannes, me sentí superado, como sucede frecuentemente con la obra del cineasta franco-suizo a medida que nos acercamos a la actualidad, siendo únicamente capaz de definir como realmente plena la experiencia sensorial del film, que no es poca cosa. No me considero suficientemente formado, aún (espero), como para poder abarcar una cinta como Adieu au langange con tan sólo un visionado, reafirmando la idea del Godard lejano, inexpugnable y enigmático, sin que esto tenga un sentido fuera de lo adjetivo. En otras palabras, Godard ha construido a lo largo de las décadas una obra de una magnitud tal, que encontrar a Jean-Luc tras la maraña JLG, como sucede en efecto en la realidad (véase la entrevista que le hicimos en Cannes este mismo año), se convierte en una tarea a la par de complicada y compleja.

Para mí sorpresa, a medida que la película de Je vous salue Marie (íd., Jean-Luc Godard, 1985) avanzaba y el terror ante lo desconocido se adueñaba del film y su protagonista, otro celuloide me iba viniendo a la mente, conectando de forma extraña ambas películas: Nosferatu (Nosferatu, eine Symphonie des Grauens, F.W. Murnau, 1922). En la obra de Murnau, un terror lejano y diabólico ronda desde miles de kilómetros de distancia a una mujer enamorada, y comienza a acercarse inexorablemente a ella para, en el momento justo de ser poseída, con el mal abalanzado sobre ella en su cama, ser salvada por la intervención de lo divino transmutado en lo natural: el sol. En la de Godard, el proceso es muy parecido salvo que en este caso no es el diablo quien parte en busca de la mujer sino Dios, para traer a su hijo al mundo, ante lo que éste reacciona en forma de lluvias, amanecer y crepúsculos, árboles en flor y mares enfurecidos. La relación que en ambos films se establece entre lo íntimo y lo natural es curiosamente muy parecido, ya que también en Nosferatu  la naturaleza se trastoca ante la presencia de lo sobrenatural. Esta comunión asombrada entre misterio y primitivismo, el mundo virgen, explotada también recientemente por otros cineastas como Malick, Apichatpong o Wong Kar-wai, es curiosa de encontrar en un Godard cuya obra primeriza es de un urbanismo iconoclasta que la aleja de toda inocencia o impulso novel, y que da la sensación que fue evolucionando siempre con la humanidad como centro de su obra, en un sentido más colectivo que íntimo. Así, Je vous salue Marie es una de las obras más asombrosas de cuantas he visto de Godard por su desnudez moral y visual, tomando el pulso a un alma, la de Marie, tan llena de emociones, tan rica en su absorción del universo para reproducirlo mediante la encarnación y la vida, que la película termina por ser una polifonía de voces, imágenes y sonidos extraña en su director no por su condición polifónica en sí sino por cuanto tiene de descontrol, la abrupta fluidez que gobierna la cinta a medida que avanza, como si Godard fuera incapaz de taponar una fuga de agua por la que se le escapa el alma de Marie, libre e independiente de su creador, y no hablo ahora de Dios sino del propio Godard, el monstruo en el castillo, el dragón tras la cámara.

Junto a Je vous salue Marie se proyectó un bellísimo cortometraje de la propia Anne-Marie Miéville, Le livre de Marie (íd., 1984), pensado justamente como prólogo al film de Godard. Que cada uno saque sus conclusiones. Quizá este año, gracias a la retrospectiva Miéville en L’Alternativa, podamos adoptar una perspectiva distinta a la habitual para abordar al hombre tras el cineasta, y nos demos cuenta que su secreto, guardado con uñas, dientes y fuego, es una mujer en rebelión.

Alternativa2014Texto1Imagen1

Los comentarios están cerrados.